Pedro Aznar en el Teatro de la Ciudad: vibrante, cercano, conmovedor

El recinto luce casi lleno y al fin suenan los primeros acordes antes de que iluminen a quien suele encararlos con virtuosismo y gran expresividad. Pedro Aznar se va al centro del escenario del Teatro de la Ciudad Esperanza Iris. Aplausos, gritos y chiflidos de bienvenida. Resonancia, el concierto que el músico argentino viene a dar para celebrar 35 años de carrera, ha comenzado. Es un 21 de abril de 2018.

Tras la descarga inicial con la instrumental “Conduciendo una locomotora”, de inmediato suena “Septiembre”, una melodía donde no hay palabras y su voz nos sumerge en un estado de introspección y emotividad muy suyas. Son canciones de su primer disco (Pedro Aznar, 1982).

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“Buenas noches México” suelta, y luego nos aclara que será un concierto largo donde tocará temas de cada uno de sus 18 discos editados como solista. Es Pedro, el músico multiinstrumentista, el artista de las mil canciones que toca rock, folk latinoamericano, música orquestal o jazz con Pat Metheny Group; el cantante impecable de voz abierta, intensa, vibrante. Un bajista asombroso.

Su banda suena afilada y potente, lo acompaña con la intención musical precisa tanto en las canciones ochenteras: “A la hora que se duermen los trenes”, “Fotos de Tokyo”, “No dejes que otros lo hagan por vos”, como en las más acústicas e intimistas: “Si no oigo a mi corazón” y “Amor de juventud”, donde el público se sumerge en un silencio contemplativo que rompe hasta que viene “A primera vista”, una de sus interpretaciones más conocidas (la canción es del brasileño Chico César). Algo tímidos y luego cada vez menos, muchos entonan junto con él: “A mara daya soye daya daya ahí na na ah/ Oh a mara daya soye daya daya ahí na na ah”.

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Desde que inició la música, una secuencia de imágenes corre en una pantalla al fondo del escenario. Cada pieza tiene también su narración audiovisual. Se sienta y platica sobre el disco donde musicalizó poemas de Jorge Luis Borges (Caja de música, 1999). Tocará uno de ellos, “pero esta vez sin la virgencita de la voz”, dice, refiriéndose a la cantante Mercedes Sosa, con quien grabó el poema que lleva el título de este trabajo.

Más tarde suena un tambor en primer plano. Despojado de instrumentos pide palmas a su auditorio para acompañar la enorme “Dicen Que Dicen” (Parte de volar, 2002), una canción sobre la miseria que implica el modelo económico actual. Baila, abre las brazos y estalla el coro de protesta:

Se llama imperio en el mundo antiguo
le dicen hoy globalización
La democracia es de peces chicos
tiburón
Dicen que dicen, Dicen que dicen, Dicen que dicen mal

Es una prueba de su vena crítica, una pieza de tantas donde poética o literalmente desmonta el circo y abuso de los poderosos. Tiene todo un repertorio sobre ello.

Alejandro Oliva (percusión), Julián Semprini (batería), Coqui Rodríguez (guitarra), Fede Arreseygor (teclado) y él, salen de escena unos 10 minutos, mientras veremos cortes con algo de su música para películas de Eliseo Subiela y otros cineastas.

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Regresan para tocar su impactante versión de “Tomorrow never knows” de The Beatles, una canción de 1966 sobre el despertar de la consciencia, otro de los múltiples intereses de un artista inquieto, que medita y ha dicho que la composición musical es una forma de conectarse a un estado de consciencia mayor. En su faceta de fotógrafo tiene una exposición sobre el tema.

Vendrá otro éxito para corear con todo el diafragma: “Quebrado”, luego las explosivas y rockerísimas: “Tu amor” que realizó con Charly García, en ese punto mucha gente decide pararse, mover el cuerpo, cantar, seguir el ritmo con las manos, lo mismo con “Mientes”, una canción grabada con el legendario grupo Serú Girán del que formó parte, al lado también de Charly, David Lebón y Oscar Moro.

Fragmento de Mientes (Youtube canal Inna Teresa Álvarez)

Imágenes de aquella época con los personajes mencionados se presentan en la pantalla del fondo, mientras Aznar despliega todo el talento y técnica en los solos de bajo que implica esta canción. Arranca aplausos contundentes.

El recital también incluye un homenaje al músico Luis Alberto Spinetta, por eso suena la hermosa “Quedándote o yéndote”. En ese bloque también toca la melancólica “Perdón” y la prendidísima “Refugio”.

Ha tocado, cantado y bailado, nos ha sumergido en estados melancólicos con sus canciones hondas y entrañables, nos ha metido el ritmo al cuerpo, nos ha sacudido recuerdos y robado la atención para escuchar sus nuevos temas de rock estridente, con el rostro de Donald Trump ridiculizado en la pantalla. Ha dicho gracias más de dos veces y se han ido. La gente pide más, otra, otras.

Al fin vuelven, al centro han colocado un piano y llegan las memorables “Ya no hay forma de pedir perdón” para desgarrar emociones con esta versión muy Aznar de la canción original de Elton John. Luego se escucha “Rencor”, otra de sus baladas sobre desamor más cantadas.

Cuando ya sólo se esperan las luces definitivas que marcan el fin, aparece solo con una guitarra acústica. Se ha colocado hasta el frente, no hay micrófonos, pide silencio, la gente se pone de pie, muchos se acercan al escenario. La sala está a media luz. Comienza a cantar y tocar sin ningún tipo de amplificador.

A cada hombre, a cada mujer, sin micrófonos. (Youtube canal Inna Teresa Álvarez)

Su voz, melodías y música han buscado vibrar en los cuerpos, los oídos y en el mapa emocional de los presentes. Ha elegido esta canción para cerrar cercanamente. “A cada hombre a cada una mujer”, habla de esto, de la resonancia a la que estamos destinados, de la unión invisible, de reconocer que todo está conectado, integrado.

Ha sido un concierto largo, nostálgico, conmovedor, pero un recorrido breve por la música e hipersensibilidad de este prolífico compositor, poeta y cantante a quien le inspira todo y no teme explorar en diversos géneros para entregarnos música redonda, auténtica, profunda.

Sólo se inclina y dice gracias, así sin micrófono y todos lo escuchamos, le entregamos más aplausos, nuestra euforia y agradecimiento por tanta música directa a las verdades del alma.

Pedro Aznar también vino a promocionar la edición de un box set que reúne sus 19 álbumes de estudio remasterizados, acompañado por un libro que integra fotografías inéditas, históricas.

En línea es posible escuchar su disco Esenciales (2017) que recopila temas de 18 discos.

Blog de periodismo cultural, social, musical. Dolencias existenciales, historias, reflexiones, cavilaciones.

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